Katrina: ¿Cuál debe ser el peso ideal de una patinadora artística?
C.G.: Todo es muy individual. Algunas personas tienen una estructura ósea más grande, otras son más altas o tienen una musculatura más desarrollada.
Lo importante es controlar el peso de forma saludable y no llevar el cuerpo a extremos.
Se pueden comer postres y disfrutar de los alimentos que te gustan; simplemente hay que mantener el equilibrio y la moderación.
Katrina: Cuéntanos cómo es tu alimentación habitual durante el día. ¿Qué sueles comer?
C.G.: Lo primero que hago al despertar es pesarme.
No me gusta mucho desayunar, así que normalmente comienzo a comer a la hora del almuerzo. Si tengo hambre, como; si no, puedo saltarme una comida.
Intento que mi alimentación incluya frutas, proteínas y verduras. Y, por supuesto, a veces me permito comer chocolate. Me encanta.
Katrina: ¿El patinaje artístico es un deporte costoso?
C.G.: Sí, muchísimo.
La mayor parte de los gastos recae sobre las familias, porque encontrar patrocinadores es muy difícil.
Al final, inviertes porque amas este deporte y disfrutas practicarlo.
Cada año necesitas nuevos patines y cuchillas. También hay que renovar los vestuarios de competición, a veces incluso dos veces por temporada.
Además están las coreografías, los programas nuevos, los viajes a las competencias y muchas otras cosas.
Los gastos son enormes y normalmente todo sale del bolsillo de la propia familia.
Katrina: En Rusia, por ejemplo, los campeones olímpicos pueden recibir automóviles, departamentos u otros reconocimientos importantes. ¿Cómo es la situación en México?
C.G.: En Rusia el patinaje artístico es uno de los deportes más populares del país.
En México todavía no ha alcanzado ese nivel, aunque la federación está trabajando para impulsarlo. Lo que sí tienen las competencias mexicanas es una atmósfera increíble.
El público aplaude, anima a los deportistas, lanza flores y peluches al hielo. Es un ambiente muy cálido. Incluso diría que es más emocionante que en Estados Unidos, donde muchas veces las gradas no se llenan por completo. En México la gente realmente vive el patinaje artístico, y competir aquí es un placer. Sin embargo, el apoyo económico a los atletas sigue dependiendo principalmente de las familias y del esfuerzo personal de cada deportista. Mientras que en Rusia los integrantes de la selección nacional reciben apoyo económico, equipamiento y facilidades para continuar sus estudios, en México todo se sostiene gracias a la pasión y la perseverancia. Y quizá por eso cada logro tiene un valor especial: es el resultado del esfuerzo, la dedicación y el amor por este deporte.
Katrina: ¿Tienes ídolos o deportistas que te inspiren?
C.G.: Cuando era niña admiraba mucho a Javier Fernández por su carisma y expresividad sobre el hielo. Ahora me inspira especialmente Bradie Tennell.
Tiene 26 años y continúa compitiendo, cayéndose, levantándose y luchando por sus objetivos, cuando muchas patinadoras a esa edad ya se han retirado.Para mí es un ejemplo de fortaleza y perseverancia. También sigo otros deportes. Me gusta mucho la Fórmula 1 y mi piloto favorito es Max Verstappen. Y también disfruto el tenis. Mi tenista favorita es Aryna Sabalenka.
Katrina: ¿Cuáles son tus platillos favoritos?
C.G.: De la cocina mexicana, sin duda las quesadillas. Son sencillas, pero deliciosas.
Y de la cocina rusa, mis favoritas son las syrniki. Cuando viajábamos a competencias, siempre buscaba una tienda rusa para comprar una caja entera. A veces llevaba quince piezas conmigo a las concentraciones deportivas y me comía una cada día.
Katrina: ¿Qué consejo les darías a otras chicas que, como tú, sueñan con alcanzar el éxito, ya sea en el deporte o en cualquier otra profesión?
C.G.: Les diría que nunca se menosprecien.
Al final, la única persona que realmente puede ayudarte eres tú misma.
Cuando las cosas se ponen difíciles, lo importante es seguir avanzando.
Y también creo que no hay que prestar demasiada atención a lo que los demás dicen o piensan de ti. Si tú misma estás satisfecha con quien eres, entonces vas por el camino correcto. Y si hablan de ti, incluso de manera negativa, probablemente significa que ya has logrado destacar. Hay que aprender a quererse y a tratarse con más cariño.
Cuando haces eso, encuentras la fuerza para seguir adelante.