¿Aquí las bailarinas reciben un sueldo?
Yana: Sí, aquí se trabaja por contrato.
¿Hasta qué edad pueden seguir bailando profesionalmente?
Yana: Hoy en día ya no existe aquello de mantenerte hasta los 40 años, como ocurría en la Unión Soviética, aunque solo salieras al escenario cargando una lanza o con un halcón. Si ya no cumples con los requisitos y se termina tu contrato, se acabó.
¿Y si una bailarina ya no baila o ya no está en forma, qué opciones tiene?
Yana: Hay varias posibilidades. Puede abrir su propia escuela privada de danza o trabajar como maestra en alguna institución educativa ya existente. Están, por ejemplo, la Escuela Mexicana de Danza en Coyoacán, el Centro Nacional de las Artes y Ollin Yoliztli.
¿El sueldo de una maestra de ballet es suficiente para vivir?
Yana: Sí, alcanza para vivir, salir de vacaciones de vez en cuando e incluso comprar un automóvil de gama económica.
¿Es posible empezar a estudiar ballet y bailar, por ejemplo, a los 30 años?
Yana: Actualmente existe la teoría de que cualquier persona puede aprender a bailar a cualquier edad.
¿Qué opinas de esa teoría?
Yana: Si una persona practica ballet para sí misma y no pretende subir a un escenario, está en todo su derecho. Sin embargo, si planea presentarse ante el público, ya tengo mis dudas. Bailar se puede; verlo es otra cosa.
¿Y qué posibilidades tienen los extranjeros de bailar en una compañía de ballet? ¿O de enseñar?
Yana: Entre los extranjeros predominan los cubanos. Durante la formación del ballet nacional mexicano, los cubanos y su escuela estuvieron presentes desde sus inicios. Ellos consideran que el ballet nació en Cuba. Cuando llegué aquí y escuché eso, me sorprendió muchísimo. Entonces, ¿dónde quedaron Jean-Georges Noverre y todos los siglos de tradición del ballet?
¿En qué se diferencian las escuelas cubana y rusa de ballet?
Yana: Se diferencian en los estilos, los nombres de las posiciones y las estructuras. La escuela cubana fue desarrollada teniendo en cuenta las características físicas de los latinoamericanos y se adapta mejor a ellos. Su sistema de formación de bailarines de ballet es muy particular y funcional.
¿Qué les desearías a los jóvenes artistas que llegan a México?
Yana: Les desearía éxito y buena suerte. La suerte desempeña un papel muy importante a la hora de alcanzar nuestros objetivos. Como es sabido, la famosa bailarina francesa Sylvie Guillem fue una de las últimas integrantes del cuerpo de baile, pero, gracias a una afortunada casualidad, Nureyev se fijó en ella y su vida cambió.
También les aconsejaría aprender español, porque puede influir mucho en su carrera dentro del ballet en México. Si eres extranjero y no hablas el idioma, las posibilidades de tener éxito son prácticamente inexistentes.